CUANDO DIOS TRABAJA NO HACE RUIDO
El jefe de un taller de reconstrucción de muebles, oficio conocido como ebanistería,
El jefe de un taller de reconstrucción de muebles, oficio conocido como ebanistería,
repartió los trabajos a cada obrero aquella mañana.
A cada uno le dio el plano del diseño en el que tenía que ocuparse durante sus próximas horas, las herramientas necesarias y se retiró recordando que
los clientes llegarían al final del día y todo debía estar listo para entonces.
En cada cuarto se escuchaba el golpear del cincel y el martillo,
el paso de la cierra se dejaba oír
y el áspero sonido de la lija sobre la madera fresca llenaba el recinto.
Las horas pasaron y aquel jefe llegó solo media hora antes de los clientes.
Llamó al encargado y preguntó si cada uno había cumplido su parte.
Fue grande su sorpresa cuando le dijeron que en una dependencia
no se había oído ruidos en todo el día. Solo silencio y calma.
El jefe se alarmó pensando que aquel empleado se había dormido o
simplemente se retiró de su trabajo.
Se acercó sigilosamente, abrió la puerta abruptamente
y encontró a aquel artesano tranquilamente sentado
con su mueble listo en su mano para ser entregado.
Cumplió su tarea sin hacer nada de ruido.
Muchas veces tu vida y la mía atraviesan etapas donde parece que nada sucede.
Todos los días son iguales, monotonía, rutina, hasta casi aburrimiento,
pensamos que Dios se olvidó de nosotros,
que está demasiado ocupado con otros cristianos más consagrados y nos desanimamos.
Nunca olvides que cuando Dios trabaja no hace ruido.
Así como un árbol crece sin que lo notes o
tu cuerpo desarrolla nuevas células mientras duermes,
así los silencios de Dios son simples compases
necesarios en la sinfonía que Él está componiendo en ti.
Son parte de la obra que preparó de antemano dice EFESIOS 2:8,9.
Solo espera, calla, confía y verás al final el trabajo completo.
Solo espera, calla, confía y verás al final el trabajo completo.
Si sientes que tu oración rebota en el techo,
si al leer tu Biblia no logras concentrarte,
si no ves frutos en tu vida... igual Dios está obrando,
habla con Él y deja que Él te guíe.
habla con Él y deja que Él te guíe.
